-Les daré una oportunidad de ir al cielo. Aquel que aguante tres latigazos míos se podrá ir. Antes de los latigazos podrán ponerse lo que quieran en la espalda.
!A ver si los aguantan!
Los hombres aceptan.
Primero el americano: Coge una enorme piedra y el diablo, al primer latigazo, la rompe.
El americano grita desesperado:
- !Vale! !Vale! !Me quedo!
Después le toca al hindú, que se arrodilla sin ponerse nada.




Comentarios