Había una gitana gorda de mandil que vendía fruta en los mercadillos y que conoció a un señor de mucho dinero que se enamoro de ella y la quito de la calle y la trataba como a una reina. Viajes, coches, casas, lujo y mas lujo…..
Un día, fueron a Marbella a pasar unos días, y asistieron a una fiesta de gente mucho postín y adineradas.
Estaba la gitana con dos señoras mas charlando de los lujos y placeres de la vida cuando dice una de ella:
El otro día, fui con mi marido a una exposición de coches y al pasar por delante de la firma Mercedes vi el último modelo descapotable ¡que me encanto!.- Y al día siguiente mi marido me lo ha regalado.
Dice la gitana: “maravilloso, maravilloso”


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